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martes

Tablero y banco de carpintero

Este tablero fue el lugar donde coloqué gran parte de mis herramientas, serruchos, martillos, destornilladores, formones, escoplos, prensas, pinzas, alicates… A simple vista se ve el faltante de por lo menos cinco de ellas, de allí su gran importancia. Es lindo ver las herramientas cuando están en el banco, es seña que se está trabajando. Cada carpintero tiene su costumbre para manejarse con las herramientas, como ser Don Luis Pichelli, las tenía en un mueble; en cambio el Maestro Neftali Osorio, las tenía allí… al alcance de su mano, al lado de la ventana, o sino arriba de las bancadas del torno que eran de Urunday pero gruesas, casi tipo durmientes, y es ese torno, valga la redundancia el más lindo y fuerte en que he trabajado. La mayoría de los bancos están hechos de algarrobo, pero la madera de este banco, el mío… es incienso, madera dura por supuesto. Tiene de alto 0,88 m con un tablón de 0,32 m x 3” de grueso que tiene 9 calces para los corchetes de la prensa incluido el de la punta del banco, las medidas de su tapa son 2,48 m de largo x 0,58 m de ancho con un cajón es de 0,23 m x 2,18 m. La prensa es de lapacho de 2” de grueso x 0,20 m de ancho y 0,86 m de alto.
Ordenador de mechas , punzones y cepillos.
Portalápices confeccionado por Miguel cuando cursaba 4º grado (1986)

lunes

Lima redonda Cola de ratón

Lima redonda, denominada “cola de ratón” sirve para hacer y retocar bocallaves. Antiguamente con ella se hacían las chapas para colgar cuadros, alacenas, muebles colgantes etc. Se procedía de la siguiente manera: se cortaba un pedazo de chapa gruesa o un trozo de planchuela, uno se las arreglaba con lo que tenía a mano, entonces se marcaba con un punto de marcar valga la redundancia, donde iba a pasar la cabeza del clavo o tornillo y al lado se lo punteaba nuevamente, procediéndose a hacer los agujeros correspondientes con las mechas respectivas, hecho esto quedaba una pequeña separación entre un agujero y otro, se lo cortaba con un pequeño cortafierro y ahí entra a funcionar esta lima cola de ratón. Hay que tener en cuenta que antes acá, en el interior del país, esto no existía, me refiero a chapas para colgar y uno se las tenía que arreglar y esta herramienta servía para eso y muchas, muchas cosas más.

Lima cuadrada grano fino

Acompañada de la lima cola de ratón vemos una lima cuadrada grano fino, también de gran utilidad, se le da el mismo uso que la cola de ratón y como ésta más de una vez lo saca a uno de apuros.

domingo

Mecha de alfajear con escofina torcinada

Mecha de alfajear de 0,06 mm, con escofina torcinada, de 0,35 cm con mango de madera. Al colocar cerraduras a cilindros en puertas de madera, éstas tienen lado y un calce y el agujero que se practica para que pasen los cilindros, se los hacía con una mecha de expansión, pero solía ocurrir que por un poquito no calzaban bien, entonces es ahí, donde entran a funcionar estas escofinas rectificando el agujero.

Escofina redonda con mango de madera que se utiliza para lo mismo, de 0,08 mm de grueso y de 0,30 cm de largo.

viernes

Sacaclavos

Sacaclavos de acero redondo de 18 mm de diámetro y de 58 cm de largo. También se lo conoce como pata de chancho por una de sus formas. Con la parte más recta que apenas tiene una curvatura se comienza a sacar el clavo luego se lo cambia a la otra que es más curva y así no hay clavo que se resista. Si el clavo a sacar es muy largo se suplementa después de la primera acción y se termina la tarea, si no se consigue que se gane debajo de la cabeza del clavo se lo golpea con un martillo en la parte curva en el lugar adecuado, que dicho sea de paso esta curva, en las chapas acanaladas de cinc calza justo y no las achata ni las rompe.

jueves

Tijera de cortar lata

Tijera de cortar lata, tamaño grande, mide 30 cm de largo, siendo su marca: INDUSTRIA ESPAÑOLA debajo de esto, una letra A_K, esto en una de las caras, en la otra tiene estampado AUTEESTANA debajo dentro de un óvalo dice MALTUNA. Se utiliza para hacer chapas de fijación de muebles y de las más diversas formas de acuerdo a la necesidad. Esta tijera estando bien afilada hasta papel corta. Una anécdota: Un día hace años ya, encuentro esta tijera arriba del banco de carpintero y noto que la habían golpeado (quedaron las marcas de eso). Yo no la había usado, así que le pregunto a mi esposa si ella lo hizo y me responde que no, entonces le pregunto a mi hijo Miguel y me dice que sí, que el la había usado, entonces le pregunto:¿Y estos golpes? A lo que me responde: “Ah… quise cortar una chapa y como la fuerza de mis manos no me daban, con una la tenía y con la otra agarré un martillo y le pegaba”, entonces le explico que cuando las fuerzas de uno no alcanzan, hay que buscar otro medio con que hacerlo, una persona mayor, o hacer el corte con una guillotina, así que quedó su marca, que no se borra más.

miércoles

Hacha de mano

Hacha de mano, se la utilizaba para hacerles las puntas a estacas chicas y tutores para rosales o árboles nuevos. Se la llevaba cuando se iba a trabajar afuera es decir lejos del taller o a pescar, pero ahora queda como elemento decorativo del tablero de herramientas, es decir, no se la utiliza más.

martes

Martillo de carpintero de obra

Martillo de carpintero obrador, sin marca, pero de muy buena calidad, es decir que es para trabajar en todo tipo de obra: Casa habitación, puentes, diques, edificios en altura, grupos habitacionales etc. Su mango es anatómico, de madera de fresno, que es más usada por su calidad en todo tipo de herramientas que lleven mango, como ser, martillos en general masas, marrones, hachas, picos, asuelas etc. Este martillo tiene la particularidad que es de triple uso, clava, saca clavos y tiene un calce. En la parte curvada donde es donde se introduce el clavo, luego se da un golpe que lo fija y ahí lo da vuelta y empieza a martillar , esto es cuando se trabaja en altura o cuando es imposible usar las dos manos.

lunes

Maza de hierro

Maza de hierro de 2 kg. de peso, con mango de madera de fresno, su forma es anatómica.

Tiene las siguientes inscripciones: hierro forjado, el nº 2 tiene un dibujo grabado como las mayoría de las herramientas.

Es utilizado para trabajo pesado: como ser picar pared (antiguamente, es decir antes que aparezcan los tacos fisher y todo tipo de anclaje que ahora se consiguen), con un cortafierro y esta maceta, se picaba la pared y se amuraba un taco de madera con portland, dicho taco tenía que ser trapezoidal por razones obvias y ahí se procedía a atornillar las chapas que venían ya colocadas en los muebles, como ser alacena , mueble colgante o cuadros muy pesados; si el mueble a colgar era muy grande, por razones de seguridad se amurraba un bulón de acuerdo a la necesidad, y ahí sí, esto le daba la seguridad y tranquilidad que lo colocado no se iba a venir al suelo. Un ejemplo, la alacena de mi cocina, y la que tengo en el taller, que fue mi primer alacena, están colgadas con bulones amurados en la forma descripta anteriormente, y las chapas de sujeción a dichos muebles bien atornilladas y ya hace como 40 años y están ahí como el primer día, bien seguras. Acá cabe acotar una cosa y no es redundar “El tiempo perdido en hacer un buen trabajo no es tiempo perdido”.

domingo

Martillo artesanal

Martillo hecho por un herrero amigo, Raúl Giuzzio, ( FERRUCHO) todo el mundo lo conocía así, además tenía un dicho que usaba con todos, (es un decir) y era este “Qué haces matambraso!!! Cómo te va matambraso???”. Era un hombre bárbaro para el trabajo, de muy buen carácter, él usaba un martillo más o menos como el que describí anteriormente, y tenía un ayudante que era el que usaba un marrón de 10 kg. de peso y como todos los días había que estirar, afilar y templar, picos, barraminas, puntas de acero, corta hierros, rejas de arado, herraduras… entonces él, FERRUCHO, vamos a suponer que estiraba una barramina,”esta es una pieza de acero de 1” de grueso, por mas o menos dos metros de largo, y en cada punta se la estira, quedando esta como un abanico de mas o menos 3”.de ancho. Esta herramienta se la usa en las canteras de broza y ripio y es manejada por un hombre, que es el que hace el agujero, para ser cargado con pólvora para luego por medio de una mecha de encendido lento, se procede a encenderla. Como se estira y afila la barramina; se la calienta bien al rojo tirando a blanco, conseguido esto se la retira de la fragua, la parte de atrás va apoyada en un “muchacho,” que es un ayudante de hierro de tres patas, y arriba tiene una planchuela gruesa con dos orejas en la que va un hierro con un caño, cuya altura es regulable, esto que he descripto es lo que usa el herrero, cuando tiene que trabajar con hierros muy largos. Continúo narrando como trabajaba Ferrucho, le marcaba con la masa, donde el pegaba, y atrás venía el marronaso, pero el además lo tumbaba golpeando la bigornia y esto, todo acompasado, hacía un ruido que era casi musical. Él que tuvo la oportunidad de estar ahí, no se olvida nunca de eso. Tengo otro martillo hecho por él y llegado el momento lo voy a describir, este es el que más he usado, pues es fácil de manejar , aclaro que cuando se arma un bastidor, de cualquier tipo, para golpear se pone un taco cualquiera entre el bastidor y el martillo, así no se machuca o se le dejan los golpes en la madera del trabajo que se esta armando.

sábado

Martillo bolita

Martillo bolita, con mango de madera de fresno, liso de muy buen golpe, es usado para remachar, con la parte redonda, que es la que le da el nombre porque aunque parezca mentira el carpintero a veces tenía que hacer de herrero pues el trabajo así lo exigía.

La importancia del largo del mango tiene que ver con el golpe, es decir cuanto más atrás se lo tome más fuerte es el golpe.

Otra cosa interesante, todos los mangos de mis herramientas son de fresno, madera que se usa mucho en la confección de bates de béisbol, remos, cabos de hacha, picos etc. Es extraída de un árbol que abunda aquí en Concepción del Uruguay; todo el arbolado urbano es de esta especie y fue plantado creo yo por allá cuando don Belarmino Alvarez era el Jardinero Municipal, pues él diseñó y eligió todos los árboles que hay en la Plaza Ramírez.

viernes

Martillo artesanal bis

Martillo hecho de acero, con mango de madera de fresno, anatómico, de forma cuadrada, con fino bisel en su parte de golpear, en la otra parte presenta corte en dos orejas para sacar clavos. Este martillo me lo hizo como el anterior, Raúl Giuzzio (Ferrucho, sobrenombre heredado del abuelo de Ricardo Omar ,el Negro Giuzzio, de nacionalidad uruguayo igual que mi padre) hombre muy trabajador, de profesión herrero, incansable, muy madrugador y experto en herrería de carros que hacía cualquier cosa. También su hermano Ricardo era herrero, ya venía de una familia de herreros, hacían cosas maravillosas, desde caldear, estirar rejas de arado etc. Un muy buen hombre y compañero. El hijo de Ricardo es carpintero y se llama igual que su padre, Ricardo Omar, el Negro Giuzzio, se jubiló en la municipalidad y entro ahí como carpintero, cuando el que escribe esto estaba a cargo de la sección carpintería, y también entró Julio Díaz, más conocido por el Coco, un Maestro de las bochas. La Herrería y Carpintería de Carros de los Giuzzio conocidos por los “Ferrucho” estaba en calle Alberdi y Gasc (antiguamente 1 del oeste sur) lleva ese nombre por un profesor francés de nombre Enrique Gasc, vecino de los Giuzzio, que vivía sobre calle Alberdi al 1330. Dicho taller, se encontraba a continuación de la casa de familia, que estaba sobre calle Alberdi, todo ocupaba ¼ de la manzana. De carpintero estaba don José Antonioli, al que yo le compré la garlopa de mano que siempre he usado. Cuando salía de la escuela industrial o de la municipalidad yo pasaba por ahí y tomábamos mate mientras ellos preparaban todo para enllantar las ruedas del día y mas vale que estaba en primera línea, y da la casualidad que cuando entro en la Municipalidad, como no tenía máquinas de cepillar ni tupí, sólo una sierra sin fin y una circular, donde se cepillaba ahí, así que por lo tanto cuando había que cepillar caíamos con don Luis Pichelli y le dábamos a la cepilladora, estaba ubicada contra la pared de la casa de familia y en línea con la máquina había una ventana por donde pasaban las tablas de pino ferrocarril que tenían 18” de largo es decir 5,50 mt. Toda esta viruta se la usaba para enllantar, como era esto, trataré de explicar todo el proceso pues tiene que ver con esta familia de la que tengo el mejor de los recuerdos de mi juventud en que pensaba nada más que en trabajar, fue una de mis nutrientes. Las llantas de los carros eran hechas con planchuelas de ¾ “ de grueso y como en ese entonces no existía la soldadura eléctrica se la unía caldeándola. Explicaré como se hace, pues yo vi personalmente como se realizaba este hermoso trabajo, y ojo que es más seguro que la soldadura eléctrica. En la fragua de los Giuzzio, al fuego del carbón de piedra se lo avivaba con un enorme fuelle de cuero, el que funcionaba por medio de una roldana y una piola, la que iba atada a la parte inferior del mismo y como la parte superior tenía contrapeso, para que este funcionara, tenía atada en la punta de esa piola una madera en la cual uno con las dos manos, tenía que tirar hacia abajo y se generaba la acción de avivar el fuego de la fragua, en este caso para caldear. Había un vecino que vivía cruzando la calle Gas, “antes 1 del oeste sur” enfrente del enllantadero, que era don Juan Goñi, me acuerdo que tenía una palmera al costado de su casa y el hacía funcionar el fuelle, yo conversaba mucho con él, con don Juan, se había jubilado de lechero y siempre me decía: “Mira, che Toledo, yo no voy a dar trabajo, cuando no sirva más yo sé lo que tengo que hacer y le daba al fuelle, la verdad que cumplió con lo que decía. El todas las mañanas pasaba con su mujer caminando por supuesto, rumbo al almacén de los Casenave, o a la panadería que quedaba sobre la calle 9 de Julio, ahí nomás en la 2 del oeste a comprar, el pan, leche y lo que hiciera falta para el sustento diario. Ricardo los veía pasar, pero un día paso ella sola, es decir la Señora de don Juan, bueno siguió trabajando y por ahí entra la señora de don Juan, diciéndole venga don Ferrucho, mire lo que ha hecho mi Juan, la acompañan y cuando llegan ven la punta de los pies allá arriba. Cumplió con su palabra, se ahorcó el hombre. Una vez logrado el objetivo de darle forma de círculo a la planchuela y que luego se convierta en llanta, el mismo se lo hace por medio de rodillos que se denominan dobladora de llantas, se le hace un corte a las dos puntas (se trabaja entre dos personas) mas o menos de 1” al medio del ancho de dicha planchuela, todo esto se realiza con el hierro calentado casi al“ rojo _ blanco”, vuelve al fuego y cuando sale que saltan chispas de blanco que está, se lo pone sobre la bigornia colocándoseles en medio de dichos cortes un pedazo de placa de caldear marca “Lafit” que hace de fundente, si no había en ese momento se lo hacía con arena fina. Todo este trabajo es muy coordinado y los que lo hacen son unos Maestros, ahí entra un tercer ayudante a pesar que siempre son dos, que es el que con el marrón de diez kilos, le pega con todo donde le marca el que manda, en este caso Ricardo “viejo”, el hermano de Raúl, y recién ahí se convierte en llanta de carro, que para la medida apropiada, es decir el diámetro es todo un tema al que me referiré. Cuando las llantas de tanto andar se aflojaban, había que ir a lo de los “Ferrucho”, ahí ya entraba la recalcadora, que era otra máquina que achicaba las llantas, como todo por medio de la fragua, ahí se la calentaba bien a punto, se la colocaba en la recalcadora y ahí se procedía a reducir el perímetro de dicha llanta. Raúl era el que hacía las herraduras y las colocaba en los vasos de los caballos, ingresando luego a la Municipalidad cuando se jubila Don Juan Movio que era el herrero. Hay que tener en cuenta que antiguamente en la Municipalidad el transporte de broza, ripio y el servicio de recolección de residuos se lo hacía en carros denominados “Tumberos”. Fueron los antecesores de los camiones volcadores, y al primer camión volcador que hubo en la Muni, le decían el “torito” pues su cabina era cortita y lo manejaba el gordo Marques. Volviendo a las llantas, la medida para lograr un perfecto ajuste se tomaba con una herramienta que era un disco de chapa con una manija de varilla de hierro que estaba unida al disco por medio de un remache que hacía de eje. Con esto se medía el perímetro, Ricardo la aplicaba al medio de las camas de la rueda a enllantar haciéndoles una marca con una tiza, tanto al disco como a la rueda y caminando a su alrededor cuando llegaba a ésta, hacía una segunda marca, eso le daba la medida, para saber el tiro que tenía que darle, por supuesto que él ya había pasado este objeto por el interior de dicha llanta con las marcas de tiza correspondiente. A llanta nueva le daba 1” y a llantas usadas o vueltas a enllantar, sólo 2 cm, por supuesto que más chicas que las maderas de las ruedas, que se llaman camas El enllantadero estaba compuesto de una base de hormigón, pero que tenía a su alrededor una llanta amurada al mismo pero al ras y con una pendiente hacia el centro, que era la que le daba la comba a las ruedas. En el centro tenía un tornillo largo roscado de 1” de grueso con tuerca pero con asas, el que tenía un ojo que iba prendido a un eje amurado allá al fondo, con varios tacos con sus agujeros correspondientes como suplementos según las masas de las ruedas. Este trabajo se hacía al fin del día pues se preparaban todas las ruedas para ese fin. Se colocaban las llantas y a su alrededor se le ponían trozos de madera de adentro como de afuera, la cantidad que fuera necesario, y ahí se aprovechaba la viruta de la cepilladora distribuyéndola en todo el contorno y se le prendía fuego El ya sabía, era un maestro, cuando el hierro tomaba el color adecuado se lo tomaba con dos barras de hierro de más o menos 2 m de largo en que en una de sus puntas era en forma de U invertida para poder calzarlas y proceder a levantarla y llevarlas. Para que no se reviren se lo ayudaba con otro hierro desde abajo y colocarlas arriba de la rueda y por medio de dos marrones a los golpes, se la calzaba a toda velocidad, logrado esto se le echaba agua sacada de un pozo que estaba al lado del enllantadero y tan cerca del brocal que tan sólo con una soga cortita nomás se la, valga la redundancia, sacaba. Ahí se sentía como crujía la madera al ir enfriándose el hierro. Pero ojo que al quemarse la madera de alguna manera ésta se pegaba a la llanta. Ahora me referiré al carro “tumbero”, que como ya dije anteriormente fue el antecesor del camión volcador, para una mejor interpretación daré sus medidas aproximadas pues cuando se hacía alguno nuevo se tomaban las medidas de otro. Medidas y materiales con que estaban hechas las cajas. “Estructura”, era hecha totalmente de lapacho, los “limones” o largueros principales eran 2 de 3” x 6” x 2 m, los cabezales eran 2 de 3” x 3” x 2, m. Las estacas, (4 por lado) junto con las barandas eran los laterales o costados del tumbero iban sujetas con grapas de planchuelas de hierro de 3/8” x 2” las que iban abulonadas al larguero con bulones de 3/8” y tenían doble uso. 8 de 2” x 3” x 0,85 mt, la baranda 2 de 2” x 3” x 2 mt, 2 travesaños para el piso llamados “teleras” de 2” x 3” x 2 mt. El piso propiamente dicho era de pino ferrocarril de 1” de grueso fijado todo con bulones, los laterales también de pino ferrocarril de 1” de grueso abulonados, la tabla de adelante de la caja ídem, nada más que iba dentro de unas correderas fijas abulonadas y además con una rienda de sujeción. Las tablas de atrás eran de sacar, es decir extraíbles, y eran dos, que también llevaban correderas igual que las otras. Los bulones eran de cabeza redonda la cual era achatada en una planchuela con agujeros frezados hechos para ese fin que medía más o menos 0,40 cm de largo , 2” de ancho y ½ “ de grueso; para hacerlo introducían los bulones en esos agujeros y con una maza grande se los golpeaba hasta obtener la forma deseada. Estos bulones se usaban indistintamente para el piso y las correderas de las tablas delanteras y traseras del mismo. El eje es cuadrado de 31/2 x 31/2”y va fijo y abulonado por supuesto con grapas de ½” de grueso, bulones de ½” e iba tomado del centro, de ahí para adelante, el eje, para que funcione, al sacar la chaveta que sujeta la caja, con las varas que es donde van atados los caballos. La parte del eje donde se prenden las varas es redonda que es donde está la abrazadera que por medio de dos bulones de cada lado, se la fija a estas, y es el punto de unión, por eso repito ahí esta el secreto de que sea “tumbero”, pero hay otro elemento, que es la parte fundamental para que esto, valga la redundancia funcione, el ser humano, es decir el que lo conduce. Se paraba sobre el balanzón apoyándose en la tabla fija de la caja él sacaba la chaveta, para liberar la grapa, que era la pieza que unía la caja con las varas para lo cual teniaa que ejercer presión parándose sobre el cabezal, que mantenía la caja unida con las varas logrado esto, la caja caía hacia atrás es decir se tumbaba, de ahí el nombre de “tumbero”, cayendo la carga al suelo. Ahora entro a describir lo que son las varas y como están hechas, por supuesto la madera es la misma, lapacho paraguayo, y la verdad que así se lo compraba, sus medidas son más o menos; 3” x 4” x 2 50 m de largo, siendo la parte de adelante donde se ata el caballo, redonda para no lastimar al equino por supuesto, llevando un corte en chanfle en la punta de la parte interior, cosa que cuando se lo hace retroceder para cincharlo, repito no se lastime. En donde están los chanfles, más o menos a 10 cm, lleva una grampa de cada lado en la parte inferior que es donde se ata la cincha y pechera. Ahora viene la parte donde va ubicado el conductor y se llama “balanzón”, también de lapacho de 3” x 3” x 2 y pico de m abulonado debajo de las varas y más o menos a los 5 cm de cada punta de este llevaba un gancho, donde iba enganchado un balancín, en que se prendían con tiros, dos caballos, uno de cada lado. Dichas varas estaban unidas por medio de dos travesaños de 3 x 4” todo reforzado con planchuelas en su contorno y abulonadas al conjunto, estando el travesaño delantero a filo con la caja, en el centro tenía una abrazadera con una punta de 11/4” de grueso x 21/2” de largo, con el corte donde se colocaba la chaveta, la que estaba encadenada por razones obvias, todo esto abulonado. Hay que tener en cuenta que estos “tumberos” no tenían elástico, así que era demás divertido andar en ellos, personalmente me tocó varias veces por razones de fuerza mayor, tener que subirme llevando las herramientas para hacer algún trabajo, sobre todo al matadero. Si uno compara como se trabajaba antes y ahora, ninguna duda que era mucha más ruda la vida.

jueves

Martillo de pena

Martillo de pena se lo denomina así por su forma, su mango como todos es de madera de fresno, por su golpe se lo usa para trabajar con clavos chicos desde los denominados punta fina con cabeza y sin ella hasta los de 11/2” pues para clavos de 2”, es poco martillo ya que el golpe debido a su poco peso ya no sirve. A este martillo siempre lo tuve en la caja de herramientas, así que siempre me acompañó en toda mi campaña, además el cabo está un poco corto pues casi seguro se ha quebrado, pero uno lo arregla y sigue, pues es como que si uno no le pone ese cabo algo le va a faltar.

miércoles

Martillo de pena pequeño

Martillo hecho también por mi amigo Raúl Giuzzio, es de hierro y se lo usa para colocar vidrios, su mango anatómico es también de fresno. Es un martillo muy bonito al que he usado mucho, bahhh… es de acuerdo al trabajo el martillo que se usa, como todas las herramientas. Está un poco retopado pues le faltó cementarlo esto le da dureza y ahí si, no se retopa.Ya explicaré más adelante esto del cementado de un hierro. Para colocar vidrios, es decir, si hablamos de aberturas de madera, se usaba un formón de 1 ½” , se los aseguraba primero con clavos punta fina sin cabeza de ¾”, pero la verdad es que yo quise tener un martillo para tal fin, y aquí está. Una vez colocados los clavos, cuya cantidad y ubicación corre por cuenta del que hace el trabajo, después viene la masilla, en cambio en las metálicas va directamente con masilla nomás. A veces para lograr un secado mas rápido de la masilla y que no se deforme o se caiga le agregaba un poquitito de cemento Pórtland, pero apenas, quedaba como un hierro de dura, a los dos o tres días ya estaba así.

martes

Tenaza de mano chica

Tenaza de mano chica que junto con el martillo son las más imprescindibles de las herramientas de carpintería, por supuesto . La marca Mano era la mejor como ésta que estoy describiendo, está grabada en una de sus caras ( es decir tiene el logo de una mano) del otro lado dice Peugeot Frer y otra palabra grabada que no se entiende . Por supuesto, esta tenaza es para sacar clavos hasta 2,1/2”, pues para clavos más grandes se usa otra herramienta como ser un sacaclavos o si no hay que ingeniárselas. En tenazas esta marca era la mejor, además era importada.

lunes

Pinza

Pinza común con mango aislante, hay que tenerla pues se la usa sobre todo cuando hay que arreglar algo eléctrico, como ser cambiar una llave de contacto o de luz o reparar un motor, es decir que es muy útil. Esta la compré en la ferretería Marcó, Bartet y Cía.

domingo

Tijeras

Una es de metal, según el envase que ya no está, es Made in India. Su apariencia no lo dice… pero es muy buena, corta hasta cartón, por supuesto hasta cierto grueso, es necesaria para hacer todo tipo de plantillas según el trabajo lo requiera. Me costó $1 cuando nuestro cambio estaba 1 a 1 ; a pesar de los años que tiene nunca ha sido afilada. La otra es de plástico de alto impacto, la parte conque se corta es metálica, está como soldada a cada una de las partes que la componen, más dos piezas de metal curvas dentadas como para romper nueces, al papel lo corta perfectamente; su eje también es de plástico.

Tijera multiuso

Tijera marca “ MASCARDI” ®, es una tijera multi uso, con empuñadura de plástico resistente, con enganche de seguridad, el original se rompió hace rato, pero le hice uno con alambre de 2 mm galvanizado. Es a resorte, corta desde papel muy fino, cartón y tela hasta chapa fina, sirve para podar también. Eso sí, siempre tiene que estar afilada y aceitada. La compré allá por el año 1973, fue una tarde en que paré mis tareas en el taller y estaba tomando mate charlando con mi esposa, la madre de mis hijos. Al costado de la casa que da sobre calle “ Sarmiento “ por supuesto calle de tierra, el lote de al lado desocupado y sobre dicha calle alambre de púas y árboles de Toronja, en la esquina un Paraíso muy grande y por el frente de mi casa dicho lote también tenía el mismo tejido y los mismos árboles (toronja), daban un fruto no comestible, cuya piel era rugosa, pero como granulada ,y cuando se golpeaba le salía jugo blanco, como la leche pero muy pegajoso, la sacábamos para jugar a las bochas, mas vale que las manos te quedaban negras pues al rodar juntaban tierra así que había que lavarse bien pues además eran hediondas. Estos árboles tenían espinas muy fuertes y grandes era común verlos en los cercos pues por ahí no podía pasar nadie ni los animales por eso se usaban. Por calle Sarmiento venía un hombre en silla de ruedas, pues le faltaban las dos piernas perdidas seguramente en algún accidente, y lo empujaba un muchachón, entonces este buen señor me grita: “Vendo tijeras “MASCARDI” legítimas, cómpreme una así me ayuda”; le hago señas con la cabeza asintiendo y doy la vuelta y me aproximo y le digo: Sí, “hermano” dame una… Charlamos un rato y le digo “¿Cómo no te voy a ayudar, cuando otros que están sanos andan pidiendo? Te felicito y que tengas mucha suerte”… parecía un contrasentido mi expresión pero me salió del alma y siguió su camino por la vida, pero luchando.

sábado

Serrucho de costilla

Serrucho de costilla marca Peugeot Freres, tiene un león parado sobre una flecha. Es el serrucho que se usa para enrasar las espigas, esto es cortarlas por la línea marcada con la escuadra de ambos lados de la madera para que cuando se introduzca la espiga el apoyo sea perfecto de ahí el término enrasar, es decir al ras. De los serruchos que tengo, es el que más he usado, tan es así que donde uno vaya a colocar un trabajo hay que llevarlo. Se afila a lima y se traba con un destornillador. Este serrucho lo compré en lo de Don Manuel Postan. Tenía una ferretería y pinturería que estaba en la calle 14 de Julio, entre Galarza y Rocamora y me dijo que él lo había comprado el remanente de la ferretería de Piñón. Don Manuel Postan era un hombre de un trato muy amable y tenía el mejor precio en casi todo lo que vendía, sobre todo en pinturas.

viernes

Serrucho de costilla con mango

Serrucho de costilla, toma su nombre precisamente de una chapa más gruesa, doblada en U que va montada a presión en el loma y recibe el nombre de costilla. Su marca es Peugeot Freres, en ambos lados de la marca hay escudos con el clásico león. Este serrucho no cuenta con la empuñadura tradicional de todos los serruchos, éste está provisto de un mango común y está asegurado por medio de un perno remachado a la hoja. Era para trabajos muy especiales, como ser donde los otros serruchos no andaban se usaba éste, pero en realidad en la práctica lo he usado muy poco y se nota por el poco desgaste que tiene.